DESORDEN SOCIAL
nació en gran parte de mi obsesión con las zines
de los 90. Me mueve pensar en chicas haciendo revistas
en sus habitaciones, fotocopiándolas y pasándoselas
unas a otras; hablando de feminismo, punk,
Guerrilla Girls y de aquello que necesitaban poner
en circulación.
Supongo que me interesa precisamente eso:
qué ocurre cuando una idea pasa de una persona
a otra. Yo también vivo entrando en rabbit holes.
Ahora mismo hay bastante Agnès Varda y Patti Smith
dando vueltas por mi cabeza. Dentro de unas semanas
probablemente será otra cosa.
DESORDEN SOCIAL es una revista colectiva.
Cualquier persona que quiera participar puede dejar
una idea, una referencia, una imagen, una canción,
una pintura, un texto o simplemente algo que le haya
despertado curiosidad.
A partir de ahí se van creando túneles de pensamiento,
alimentados por nuevos nudos que otras personas van
sumando. Una idea lleva a otra, esa a otra distinta,
y poco a poco se construye una red de intereses
compartidos. Por eso la revista también toma forma
de archivo: un archivo de todo aquello que nos interesa,
de las cosas en las que queremos profundizar y de esos
rabbit holes en los que entramos casi sin darnos cuenta.
@desordensocial.co
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